Concepto a partir de dos enfoques, que son:
la criminología y el jurídico.
El crimen nace con el hombre, cuando aún no
existía un orden jurídico ni una sociedad organizada. El hombre aún no
articulaba palabras, pero sin duda, ya desarrollaba conductas y actos que
afectaban a la sociedad (conductas delictivas); de allí la necesidad de regular
tales conductas y señalar castigos para lograr el orden y la convivencia
pacífica por medio del surgimiento del derecho penal.
El delincuente es la persona física que lleva
a cabo la conducta delictiva. Al delincuente, también se le llama agente o
criminal, independientemente de su edad, sexo o nacionalidad.
En la
terminología jurídico penal, también se conoce al delincuente como
sujeto activo o agente.
En la
criminología también se le llama criminal o antisocial, e incluso
desviado; en el derecho procesal puede conocerse como indiciado, presunto
responsable, inculpado, procesado, sentenciado y reo.
La distinción entre cada uno de estos últimos
términos, atiende a cada fase del proceso penal, o sea, aquella en la que el
sujeto está cumpliendo la pena.
Como ya se estableció, el derecho penal gira en torno a la ley, al delito, al delincuente y a la pena. No se podrá pasar en alto al protagonista del crimen, sería absurdo no tratar de analizar que existe, a causa del sujeto activo, por ésta razón la criminología y el derecho penal tratan de analizar a fondo al crimen desde varios enfoques, para saber por qué las conductas de estas personas, he aquí la importancia a la que se debe poner más atención (Teoría del Delincuente).
Como ya se estableció, el derecho penal gira en torno a la ley, al delito, al delincuente y a la pena. No se podrá pasar en alto al protagonista del crimen, sería absurdo no tratar de analizar que existe, a causa del sujeto activo, por ésta razón la criminología y el derecho penal tratan de analizar a fondo al crimen desde varios enfoques, para saber por qué las conductas de estas personas, he aquí la importancia a la que se debe poner más atención (Teoría del Delincuente).
Sería absurdo tratar solo el punto de vista
jurídico como si el delito fuera una abstracción, cuando en realidad se trata
de un acontecimiento que existe a causa del sujeto activo.
Aunque a la Criminología corresponde analizar a fondo al criminal desde su enfoque interdisciplinario (sociología, biología, antropología y psicología principalmente), también es cierto que desde el punto de vista del Derecho Penal se pueden apreciar ciertos aspectos necesarios para comprender los problemas que ofrece esta ciencia jurídica.
Aunque a la Criminología corresponde analizar a fondo al criminal desde su enfoque interdisciplinario (sociología, biología, antropología y psicología principalmente), también es cierto que desde el punto de vista del Derecho Penal se pueden apreciar ciertos aspectos necesarios para comprender los problemas que ofrece esta ciencia jurídica.
Es un sujeto que no solamente puede
desarrollar una acción sancionada por el derecho penal, sino que tiene una
noción más amplia, es decir, que tiene un problema psicológico, psíquico una razón
para delinquir.
Para la criminología no importa la
figura, todos tienen un elemento físico y psicológico, una determinación para
llegar a cometer ese delito.
Criminológicamente se habla de desviados ya que hay
conductas que pueden desplegar personas que no son sancionadas por el derecho
penal, pero son conductas desviadas para la criminología, todos serán
considerados criminales y se estudiaran las causas porque cometen un delito.
En el contexto de las escuelas
jurídico penales, la escuela positiva se destacó por importantes aportes.
Lombroso, Ferri y Garófalo estudiaron en profundidad las características que
definen o debieran definir al delincuente, destacando un perfil al que
podríamos calificar como el del “delincuente nato”. Lombroso, en particular,
fundó sus aportes desde la antropología y la medicina, definiendo un modelo del
que resulta un delincuente como “ser anormal” y fatalmente determinado a
cometer el delito. Ferri, quien comparte el criterio de Lombroso, desarrolla el
principio y aumenta las categorías clasificando a los delincuentes como: natos,
locos, habituales, ocasionales y pasionales. Garófalo y Bertillón, no solo
coinciden con los anteriores en cuanto a la importancia del estudio de los
factores antropológicos determinando los caracteres orgánicos y psíquicos del
delincuente, sino que estudian también la manera en que influyen en la conducta
del mismo la edad, el sexo, el estado civil, la profesión, etc.
Clasificación del delincuente
según Cesare Lombroso:
Fue considerado el padre de la
antropología criminal. Para Lombroso, el delito no existe como tal, lo que sí
existen son delincuentes. Su principal aporte a la criminología fue su teoría
del delincuente nato; esta teoría fue formulada gracias a los resultados de más
de cuatrocientas autopsias de delincuentes y seis mil análisis de delincuentes
vivos.
A partir del método experimental
inductivo que empleaba en hospitales, Lombroso establece que Los delincuentes
con delitos graves en común tienen taras genéticas. Como ser:
• Protuberancia en la frente.
• Pómulos salientes.
• Ojos achinados.
• Protuberancias en el cráneo.
Además Lombroso Distinguía siete
grupos de delincuentes:
1. El criminal Nato (Atávico):
Lombroso al examinar distintos
delincuentes, llegó a una conclusión de que el criminal no es un hombre común
si no que por sus característicos rasgos morfológicos y psíquicos, constituye a
un tipo especial. Este criminal según Lombroso presenta signos de inferioridad
orgánica y psíquica como:
• Menor
capacidad craneana.
• Mayor
diámetro bizigomático.
• Gran
capacidad orbitaria.
• Escaso
desarrollo de las partes anteriores y frontales.
• Contrastando
con el gran desarrollo facial y maxilar (pragmatismo).
• La
insensibilidad moral y la falta de remordimientos.
• La
imprevisión en grado portentoso.
2. Delincuente Loco Moral:
Según Lombroso es el Estado
psicopatológico que impide o perturba la normal valoración de la conducta desde
el punto de vista moral, pero dejando subsistente la capacidad cognoscitiva y
volitiva. La descripción que Lombroso da de este loco moral son las siguientes:
• Son
sujetos de peso de igual o mayor a la normal
• El
cráneo tiene una capacidad igual o superior a la normal, y en general no tiene
diferencia con los cráneos normales.
• La
sensibilidad psíquico- moral es, por lo tanto una sublimación de la
sensibilidad general.
• Son
personas antipáticas que no conviven casi con nadie, odian con o sin motivos.
• Son
hábiles en la simulación de la locura.
• Es
muy vanidoso, es propia de los criminales natos como de los locos morales,
vanidad morbosa, para ser de su vida algo muy elegante.
• Son
personas bastante excitables, crueles, indisciplinados, etc.
• Es
excesivamente egoísta pero a pesar de eso es altruista, aunque solo sea una
forma de perversión de los afectos.
3. Delincuente Epiléptico:
Individuo que sufre de epilepsia
y comete a causa de esta enfermedad un delito. Generalmente cometen delitos
violentos. Una característica de estos delincuentes es que siempre utilizan
armas blancas para cometer delitos violentos. Las características en los
criminales epilépticos son:
• Destructividad.
• Tendencia
al suicidio
• Cambios
de humor
• Amnesia
• Vanidad
• Doble
personalidad para escribir
4. El Delincuente Loco:
El delito en éstos no es más que
un episodio en su anomalía mental, es considerado criminalmente inimputable. En
esta clase de delincuentes se considera, al alcohólico y al histérico. Además
Lombroso hace una diferencia entre los delincuentes locos y los locos
delincuentes, siendo los locos delincuentes los enfermos dementes, sin capacidad
de entender o de querer, que cometen algún crimen sin saber lo que hacen, en
cambio el delincuente loco es el sujeto que ha cometido un delito y después
enloquece en prisión.
5. El Delincuente Ocasional:
A los delincuentes ocasionales
Lombroso los divide en pseudo-criminales, criminaloides.
a) DELINCUENTES PSEUDO-CRIMINALES
Están constituidos en los
siguientes subgrupos:
1) Aquellos que cometen delitos
involuntarios, que no son reos a los ojos de la sociedad y de la antropología,
pero no por eso son menos punibles.
2) Los autores de delitos, en los
cuales no existe ninguna perversidad, y que no causan ningún daño social, pero
que son considerables ante la ley, y aunque no parezcan para nosotros delitos
lo son, algunos se cometen por necesidad o por dura necesidad.
3) Los culpables de hurto, de
incendio, heridas, duelos, en determinadas circunstancias extraordinarias, como
la defensa del honor, de la persona, de la subsistencia de la familia etc.
4) Se encuentran también en los
delitos de falsedad.
b) CRIMINALOIDES
1) Son aquellos en que un
incidente los lleva al delito, sujetos con cierta predisposición, pero que no
hubiera llegado al delito de no haberse presentado la oportunidad, la ocasión
hace al ladrón.
2) La imitación.
3) La cárcel como esta ahora es
la ocasión para asociarse al crimen.
4) Finalmente están los que son
apresados por engranajes de la ley.
6. Delincuentes Pasionales:
Para Lombroso un delincuente
pasional no puede ser un delincuente loco, tampoco tiene aspectos atávicos, ni
epilepsia, ni locura moral, por lo tanto tiene que ser un sujeto con otras
características, y estas son:
1) Rareza (5 a 6 %) entre los
delitos de sangre.
2) Edad entre 20 y 30 años
3) Sexo: 36 % de mujeres, el
cuádruple de los demás delitos
4) Cráneo sin datos patológicos.
5) Belleza de la fisonomía, casi
completa ausencia de caracteres, que se notan tan frecuente en criminales y
locos.
6) A la belleza del cuerpo
responde la honestidad del alma
7) Afectividad exagerada
8) Anestesia momentánea en el
momento del delito.
9) Conmoción después del delito.
10) Suicidio o tentativa de este
inmediatamente después del delito.
11) Confesión: al contrario de
los delincuentes comunes, no oculta el propio delito, lo confiesan a la
autoridad judicial como para calmar el dolor y el remordimiento.
7. La Delincuente Femenina:
Lombroso sospechaba que las
mujeres destinadas a cometer crímenes desarrollaban una fuerza inusual, en
tanto que las prostitutas se dedicaban a este comercio debido a su particular
belleza. Tales planteamientos resultan difíciles de reconciliar con la
observación directa, y Lombroso, tras años de estudiar fotos de delincuentes
femeninas, de medir sus cráneos y cuantificar sus bíceps y tatuajes, se
encontró prácticamente donde había empezado. Los signos inequívocos de
degeneración, como deformaciones craneales o hirsutismo simiesco, se
manifestaban en muy contadas ocasiones. Con el tiempo, Lombroso cayó en la
cuenta de que las delincuentes femeninas mostraban menor cantidad de signos de
degeneración por la simple razón de que eran menos evolucionadas que los
hombres. Con lo cual, las mujeres primitivas resaltaban menos entre los
restantes miembros de su sexo. Dedujo que, puesto que las mujeres son, por
naturaleza, más sumisas ante la ley que los hombres, la infrecuente criminal
femenina ha de ser genéticamente masculina. Por ende, las mujeres condenadas
sufrían un doble ostracismo: el legal y el social. Lombroso dice: “En
consecuencia, esta doble excepción hace de la mujer criminal un verdadero
monstruo”.
Clasificación según Enrico Ferri:
Ferri es conocido por su
equilibrada teoría de la criminalidad, por su programa ambicioso
Político-Criminal y por su topología criminal.
Para Ferri, el delito no es
producto exclusivo de ninguna patología individual, sino que es un fenómeno
social, y que además es el resultado de la acción de factores diversos:
individuales, físicos y sociales.
Factores que influyen en el
delito, según Ferri:
1. Factores antropológicos o
individuales:
• Constitución
orgánica del individuo.
• Constitución
Psíquica.
• Caracteres
personales de este como: raza, edad, sexo, estado civil, etc.
2. Factores físicos o Telúricos:
• Clima.
• Estaciones.
• Temperatura.
3. Factores Sociales:
• Densidad
de población.
• Opinión
pública.
• Familia.
• Moral.
• Religión.
• Educación
• Alcoholismo.
• Etc.
Clasificación según Rafael
Garofalo:
Para Garofalo el hombre
delincuente responde a un modelo de deficiencia psíquica o moral, de carácter
hereditario, con una falta de sentimientos altruistas, e incapacidad para vivir
en sociedad. Además defiende el bien de la sociedad por encima de todo, aunque
para ello hubiese que eliminar a los individuos causantes del mal común,
incluso su "raza", entendiendo como raza un concepto que se acerca
más a lo que hoy conocemos como cultura, con el fin de evitar la perpetuidad de
la misma. Garofalo crea una teoría para sancionar al autor de un delito:
Teoría de la Temibilidad:
La temibilidad es la perversidad
constante y activa que hay que temer de parte del delincuente. Esta teoría es
criticada por Arturo Rocco, quien dice que la temibilidad no es característica
del autor sino más bien es repercusión social de esa característica.
Tesis de la Peligrosidad:
Más tarde, se abandona esta
teoría y se la reemplaza por la Tesis de la Peligrosidad como base de la
responsabilidad criminal. Por ejemplo si alguien da un abortivo a una mujer no
embarazada, no se debe sancionar el daño objetivo, en realidad no lo hay, sino
la peligrosidad subjetiva que emana de la personalidad del autor.
Este autor dice que para que
exista un delincuente nato establece cuatro tipos:
1. El Asesino:
Criminal nato que no tiene
sentimientos de altruismo y de probidad, por lo que puede cometer delito cuando
se le presente la oportunidad.
2. El Delincuente Violento:
Le falta de sentimiento de
piedad, por lo que comete delitos violentos.
3. El Ladrón:
El que atenta contra la probidad.
Este sentimiento no tiene raíces profundas en estos individuos. Le falta el
sentimiento altruista y está influenciado por el medio ambiente.
4. El delincuente Lascivo:
No encaja en las anteriores,
podría ser delincuente sensual.
Además Garofalo define que La
pena tiene por objeto defender a la sociedad de los inadaptados y los
socialmente peligrosos, en casos graves, a los primeros se les debe aplicar la
pena capital y a los segundos abandonarlos en una isla. Además impone tres
clases de penas:
• Pena
de muerte para los asesinos.
• Cadena
perpetúa para los delincuentes violentos.
• Trabajo
en colonias agrícolas de ultramar para los ladrones
CARÁCTER DEL CRIMINAL MEXICANO
En México, el homicida es
impulsivo y violento; el violador es frágil; el secuestrador se caracteriza por
su capacidad calculadora; el narcotraficante que no se droga suele ser
dominante y seductor; un delincuente de cuello blanco oculta sus emociones, es
manipulador y seductor, y la mujer homicida es emocional y explosiva.
Ésa fue la clasificación que
elaboraron sicólogos de la UNAM en colaboración con colegas de la Universidad
de Salamanca, España, luego de diez años de llevar a cabo una investigación en
la que analizaron la personalidad de reclusos en cuatro estados del país.
A una década de ese trabajo en
cárceles mexicanas, diseñaron un modelo de evaluación y diagnóstico de la
personalidad delincuencial mexicana, a través del cual determinaron que los
homicidas son los más agresivos y suelen irrumpir de manera violenta sin ningún
control.
Esa misma agresión se percibe en
los secuestradores, pero éstos tienen mayor visión y por tanto son más
calculadores, de modo que pueden estallar, pero no perder el control.
Por su parte, las mujeres
homicidas son más emocionales, pero también más explosivas. “Agreden de manera
exagerada porque tienen ese potencial; pueden ser más verbales, pero también
muy impulsivas. Tienen alteraciones cognitivas intensas, de reacción extrema,
después de que aguantaron muchos años de agresiones”, concluyó el diagnóstico
dirigido por la académica de la Universidad Nacional, Amada Ampudia Rueda.
En esa clasificación de
personalidad delincuencial, la coordinadora del proyecto también explicó que
los presos que traficaban drogas, pero no las consumían, tienden a ser
dominantes, manipuladores y seductores.
En cambio, los sentenciados por
robo son observadores, muestran conductas obsesivas y sobresalen por su
meticulosidad, mientras que un violador es sensible y frágil.
Por su parte, los delincuentes de
cuello blanco difícilmente expresan sus emociones, son manipuladores, fríos,
seductores y observadores, además de que “tienen rasgos sicopáticos, son impersonales,
no se conectan fácilmente con los otros y siempre buscan su beneficio”.
De acuerdo con ese esquema de
evaluación, los especialistas lograron establecer esos perfiles
delincuenciales; sin embargo, la profesora Ampudia Rueda aclaró que tampoco se puede
estigmatizar y decir que todos los generadores de violencia son así, por lo que
es indispensable tener cautela al usarlos.
La sicóloga que dirigió el
proyecto de investigación explicó que ese esquema de evaluación y diagnóstico
se comenzó hace una década, con la aplicación y validación de diferentes
pruebas de medición en 10 por ciento de la población sentenciada con mayor
incidencia delincuencial de cárceles ubicadas en Chihuahua, Sinaloa, Zacatecas
y Michoacán.
Para crear ese modelo y
establecer un diagnóstico, la especialista de la Máxima Casa de Estudios
detalló que se consideraron diferentes variables como antecedentes familiares,
tipo de delito, nivel de peligrosidad y actitud hacia la institución, ya que
ello influye en las conductas delictivas.
“Evaluamos aproximadamente a
cuatro mil 500 internos para determinar nivel de peligrosidad, reincidencia,
tipo de delito y otras variables”, detalló la sicóloga Ampudia Rueda, al
agregar que ese modelo podría ayudar a disminuir o controlar la conducta delictiva
en esos reclusos.
Dijo además que con la definición
de perfiles de la personalidad delincuencial se busca abonar en el conocimiento
criminológico que permita prevenir la incidencia de delitos y aminorar los
índices de reincidencia.
Además, en ese modelo de
diagnóstico de la personalidad del delincuente mexicano también se desarrolló
un programa de prevención en grupos, ya que hacerlo de manera individual sería
muy costoso.
Los criminales surgen por
diversas causas
Los expertos que participaron en
el proyecto también determinaron que la conducta delictiva “no es por
generación espontánea”, sino que surge por diversos factores asociados a la
situación sociodemográfica, lo mismo que los motivos de incidencia y
reincidencia.
Al cruzar variables como edad,
sexo y escolaridad, determinaron que existe una tendencia mayor a delinquir en
la etapa productiva, es decir, entre los 18 y 40 años de edad, y si un preso se
adapta al medio penitenciario y adopta conductas para sobrevivir, entonces está
lejos de la readaptación social.
Instrumentos para elaborar los
perfiles
El estudio que diferencia al
homicida del secuestrador o del violador utilizó diversos instrumentos de
medición que se aplican en sicología, como el Inventario Multifásico de la
Personalidad de Minnesota, desarrollado en Estados Unidos y adaptado para la
población de México por los especialistas Emilia Lucio e Isabel Reyes Lagunes
junto con Amada Ampudia.
De acuerdo con las expertas en
ese método de medición, se pueden observar diferentes niveles de agresión en
los tipos de delitos, como las características de peligrosidad, reincidencia,
simulación y elementos de la estructura misma de la personalidad.
Pero además se utilizó la prueba
de inteligencia llamada Wechsler, que fue adaptada y estandarizada para medir
funciones cognitivas en mexicanos, así como cuestionarios para determinar
variables sociodemográficas, violencia, agresión, reincidencia y adaptación al
centro penitenciario.
En colaboración con Fernando
Jiménez y Guadalupe Sánchez Crespo, de la Universidad de Salamanca, los
sicólogos de la UNAM también desarrollaron un instrumento que mide
reincidencia, peligrosidad y sicopatología, el cual podrá utilizarse en México.
Crean indicadores de la conducta
agresiva y violenta
El mismo equipo de trabajo
también diseñó hace algunos años una evaluación sobre la conducta agresiva y
violenta en hombres y mujeres homicidas, detectando que ellos tienden a negar
la agresión, mientras que ellas aceptan más los aspectos de la hostilidad.
En un trabajo de campo efectuado
entre 200 presos en cárceles mexicanas, 100 hombres y 100 mujeres, los
sicólogos hallaron que las mujeres se muestran enojadas, sensibles a desaires y
rechazos, pero son cautelosas en los contactos sociales, mientras que los
hombres son impulsivos, con actitud persistente y marcada irresponsabilidad
hacia las normas, reglas y obligaciones sociales, así como baja tolerancia a la
frustración e incapacidad para experimentar culpa.
El estudio también concluyó que
las mujeres no poseen estrategias apropiadas para tratar la agresión y por ende
sus habilidades de enfrentamiento y manejo de la agresión son bajas, lo cual a
su vez propicia que su agresión reprimida las haga explotar y cometer un acto
“extremadamente violento”.
LINGÜÍSTICA FORENSE, AL SERVICIO
DE LA JUSTICIA
La lingüística forense resuelve
problemas como la detección de fraudes o la filtración de información dentro de
las empresas, la autoría de un texto o el plagio, entre otros casos.
De acuerdo con un comunicado de
la UNAM, en el Instituto de Ingeniería, el Grupo de Ingeniería Lingüística
(GIL), que encabeza Gerardo Sierra Martínez, se aboca no sólo a esos problemas,
sino que ha emprendido estudios de fonética forense para, por ejemplo,
determinar cómo una prótesis dental cambia la forma de hablar de una persona y
qué serie de trucos se pueden hacer para aparentar otra forma de expresarse.
De esta forma se pretende
detectar, de manera temprana, la enfermedad de Alzheimer mediante el análisis
de textos escritos que proporcionen indicios de que una persona tiene
retrocesos en su forma de escribir, en el léxico, la gramática o en cómo
compone.
En lingüística forense, explicó
Sierra Martínez, se plantean temas como argumentación jurídica, fonética
forense, detección de paráfrasis, perfil lingüístico, lenguaje de procedimiento
judicial, lenguaje legal y atribución de autoría.
Asimismo se resuelven problemas
que no pueden ser abordados por una sola persona, por ejemplo, el análisis de
20 mil o 100 mil correos electrónicos de una empresa para detectar si hay
filtración de información o se incurre en un fraude.
Un problema típico a resolver
dentro de esta área es descubrir quién escribió un documento o dijo algo. Por
ejemplo, de un mensaje que deja un grupo criminal se puede averiguar el perfil
del o los autores por la forma en que se escribe: conocer el género, el grupo
etario, el nivel socioeconómico y cultural, y si fueron una o varias personas.
Las investigaciones se han
realizado con patrocinio del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la
Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM, y se han
aplicado para una firma de abogados que solicitó dictámenes de fraudes o para
empresas de manejo de información.
Además se ha tenido un
acercamiento con las policías y procuradurías de justicia para ofrecer cursos
sobre fonética forense, pues esas instancias tienen buenas herramientas y
dispositivos, pero en ocasiones no se les sabe sacar provecho.
INCIDENCIA DELICTIVA
La
incidencia delictiva se refiere a la presunta ocurrencia de delitos registrados
en averiguaciones previas iniciadas, o carpetas de investigación, reportadas
por las Procuradurías Generales de Justicia y Fiscalías Generales de las 32
entidades federativas, quienes son responsables de la veracidad y actualización
de los datos.
La
Incidencia Delictiva reportada para 2015 muestra la información proporcionada
por las entidades federativas para 7 delitos del Fuero Común, de manera
desagregada, y para los meses de enero y febrero del 2015.
Las
entidades que han remitido su información de Incidencia Delictiva para el mes
de febrero son: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche,
Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Distrito Federal, Durango, Guanajuato,
Guerrero, Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León,
Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora,
Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.
![]() |
FUENTE:
ELABORADO CON LA INFORMACION REMITIDA POR LOS AGENTES DEL MINISTERIO PÚBLICO DATOS PRELIMINARES AL 20 DE MARZO, CON CORTE AL 28 DE FEBRERO DE 2015.
|
Los ciudadanos mexicanos necesitan
mayor transparencia en la gestión de los recursos federales transferidos a los
estados y municipios para combatir la inseguridad.
Incidencia Delictiva por Entidad Federativa
Incidencia
Delictiva Fuero Federal, Acumulado 2015
De acuerdo
con el séptimo levantamiento de la ENSU realizada por el INEGI, para el pasado
mes de marzo de 2015 y en términos de delincuencia, 67.9% de la población de 18
años y más consideró que vivir en su ciudad es inseguro. Los resultados
presentan una disminución de 4.5 puntos porcentuales en comparación con marzo
de 2014.
Atestiguación de conductas delictivas o antisociales.
Para el
pasado mes de marzo de 2015 las tres conductas delictivas o antisociales de
mayor frecuencia que la población de 18 años y más que reside en las ciudades
objeto de estudio, ha escuchado o ha visto en los alrededores de su vivienda en
los últimos tres meses fueron el consumo de alcohol en las calles (70.4%),
robos o asaltos (67%) y vandalismo (59%). Las de menor frecuencia fueron, venta
o consumo de drogas (39.9%), bandas violentas o pandillerismo (33.8%) y
disparos frecuentes con armas (24%).
La
incidencia delictiva y la violencia en México continúan siendo temas que
ameritan la atención de la comunidad nacional e internacional. Por ello, no es
ninguna novedad que tanto autoridades como representantes de la sociedad civil
debatamos sobre todos aquellos hechos que impactan la cotidianeidad de todos
los que habitamos o transitamos por el territorio nacional.
Lugares donde los mexicanos nos sentimos más inseguros
Los delitos que más se cometen en nuestro país, el
robo, la extorsión y fraude.
Crítica:
Al delincuente
se le ha clasificado de diferentes maneras y de esta forma se le ha dado seguimiento
para darle un mejor estudio, pero así como ha ido transcurriendo el tiempo, también
debe de haber un cambio en la tipología que se le ha hecho al delincuente,
porque hoy en día hay nuevos delitos y por lo mismo el estudio del delincuente
es diferente.
Por lo que las
clasificaciones que se le hacen al delincuente en cierto punto son acertadas ya
que en base a la observación es como se da uno cuenta del comportamiento que
presenta el delincuente y así es como se le da tratamiento a este y también al
delito.
Ahora bien, es
de suma importancia que hasta cierto punto se deje atrás las primeras
clasificaciones que se le hicieron al delito y se empiecen a proponer nuevas
clasificaciones, aunque también no se deben dejar al cien por ciento ya que con
ellas nos podemos basar para tener un apoyo en el estudio y seguimiento que se
le dé tanto al delincuente como al delito.
Todos los
campos de la investigación científica seria se pueden beneficiar del
análisis estadístico ya que las técnicas
estadísticas se pueden utilizar en casi todos los aspectos de la vida. Se diseñan encuestas para
recopilar información previa al día de elecciones y así predecir el resultado de las mismas.
Las
Estadísticas delictivas no estudian el comportamiento de un caso aislado, sino
el de los grupos y colectivos. De esta forma se puede predecir el comportamiento futuro de la población a través de la
observación de la regularidad o estabilidad del comportamiento de todo el
grupo.
Bibliografía y fuentes:
Estudiando
Derecho. (Mayo 29, 2013). CLASIFICACIÓN DE LOS DELINCUENTES DESDE LA
PERSPECTIVA POSITIVISTA. Noviembre 14, 2015, de Blogger Sitio web:
http://auladerecho.blogspot.mx/2013/05/clasificacion-de-los-delincuentes-desde.html
Hernández,
L. (Enero 04, 2015). Revelan perfil de criminales mexicanos, con modelo de la
UNAM. Noviembre 14, 2015, de Excélsior Sitio web: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2015/01/04/1000732
Hecho por:
Guadalupe Ruiz Ordoñez
Jessica Jasmin Amaya Guendulay
Isaura Ariadna García Caballero











Interesante análisis sobre cómo la criminología y el derecho penal abordan al delincuente desde perspectivas complementarias. Es fascinante cómo Lombroso y Ferri intentaron identificar características físicas y psicológicas del criminal, aunque hoy en día se reconoce que la delincuencia es un fenómeno multifactorial. ¿Cómo creen que los avances en neurociencia y psicología han influido en nuestra comprensión del comportamiento delictivo?
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Actualmente colaboro con Distribuidora Comercial Zogbi, en proyectos de ciencia aplicada.